Señor Director: Realmente hay gente que vive en las nubes. Como lo hacen muchos que quieren ser o se creen políticos, quizás demasiados.
Mi comentario es a propósito de las recientes elecciones primarias. Un verdadero fiasco, millonario en gastos, que pagamos todos los que trabajamos, vía impuestos. Y eso que no hay dinero para nada. ¡Dios nos libre y se apiade de nosotros!
Uno de los que ganó para gobernador hizo declaraciones tras conocerse los resultados. Dijo: «El pueblo me ha respondido con su apoyo». ¡Qué tal! El pueblo. Y votaron por él 2 mil y tantos ciudadanos cuando aquí somos casi 120 mil los electores. Es decir, un chiste y desde esa cantidad hacia abajo. ¡No se puede decir el pueblo! Ahora no se piense que yo le tengo mala a este candidato. Ni siquiera lo conozco, tampoco a los otros. Voy al hecho que se quiera hablar de algo que no es más que un globo que en cualquier momentos cae sobre espinas y se revienta.
Hasta cuándo vamos a ver este tipo de actitudes mentirosas. ¡Si fue a votar poquísima gente!
La pregunta que deberían hacerse todos estos señores es ¿por qué la gente no concurre a las urnas? Y si encuentran una respuesta, lo mejor que pueden hacer es buscar una solución a la brevedad. Iba a decir vayan a confesarse, pero ahora muy pocos van a la iglesia. Yo por lo menos deje de ir y lo pensaré si voy a las próximas elecciones. Ya me cansé, de verdad. Y creo que muchos están en la misma.
Le pido por favor a los candidatos que no busquen culpables en quienes los criticamos para perjudicarnos directamente y hasta toda la parentela. Mejor dediquen esa energía en hacer bien el rol que les corresponde si es que ganan. Destierren la mediocridad. El país, la región y la comuna se los agradecerá.
Ahora, quién vaya a disputar el sillón de la alcaldía (casi escribo reino) tiene una enorme y millonaria gasto por delante. Para gobernador regional, el gasto tampoco será menor porque es la primera vez y los contendores tendrán problemas a la hora de subir a la balanza, hablando en la jerga boxeril. Tendrán que transpirar, hacer cuerdas, correr y demostrar un baile para cansar al rival que terminará en la lona o levantando el brazo de triunfador. Claro está si llega gente a ver la pelea. ¡Fuera los seconds!
Y, finalmente, puchas que está mal nuestro país. Un modesto llamado a la reflexión. Pensemos, meditemos y obremos en consecuencia buscando el mejor camino, apoyando a los que deben poner orden.
Florindo Briceño W.
(Foto de referencia)







