Por Adriana Tapia Cifuentes, Delegada Presidencial de Tarapacá
Septiembre es un mes especial para nuestra Región de Tarapacá. Es tiempo de reencontrarnos con nuestras tradiciones, compartir en familia y celebrar aquello que nos une como chilenos y chilenas: nuestra historia, nuestra identidad y el cariño por nuestra tierra.
Las Fiestas Patrias también nos recuerdan que la patria se construye todos los días. Se construye con el esfuerzo de quienes trabajan y emprenden, cuando cuidamos a nuestras familias, nos preocupamos por nuestros vecinos y trabajamos juntos por una región con más seguridad, bienestar y oportunidades.
Por eso, en estos días de celebración, nuestro principal llamado es a disfrutar con alegría, pero también con responsabilidad. Queremos que las familias compartan, que nuestros niños y niñas vivan nuestras tradiciones, que nuestros adultos mayores disfruten y que todos podamos celebrar con tranquilidad. Porque la mejor celebración es aquella en la que todos regresamos sanos y salvos a nuestros hogares.
Como Gobierno, hemos reforzado el trabajo coordinado con Carabineros, la Policía de Investigaciones, los equipos de emergencia y los distintos servicios públicos, fortaleciendo la prevención, las fiscalizaciones y la seguridad en nuestra región. Queremos que las familias de Tarapacá sepan que durante estas celebraciones el Estado está presente y trabajando para cuidarlas.
Pero la prevención es una tarea compartida. Cada uno de nosotros puede contribuir: conducir con responsabilidad, respetar las normas, cuidarnos y cuidar a quienes nos rodean. Son acciones sencillas, pero fundamentales para que estas fechas sean recordadas por nuestros encuentros y buenos momentos.
Tarapacá es una región de esfuerzo, de diversidad y de una comunidad que sabe unirse frente a los desafíos. Los invito a vivir estas Fiestas Patrias con ese mismo espíritu: compartiendo, cuidándonos y valorando lo que juntos hemos construido.
Con mucho cariño y orgullo por nuestra tierra, les deseo unas muy felices Fiestas Patrias.
¡Que viva Tarapacá!
¡Y que viva Chile!







