Conforme a nuestras tradiciones, el domingo 21 de Mayo pasado, se rindieron los correspondientes honores a los héroes del Combate Naval de Iquique, 1879.
El acto central del Desfile de las FF.AA., la ceremonia fue presidida por el Presidente de la República, Gabriel Boric, dándole una mayor trascendencia.
La realidad histórica que se conmemora en esta fecha, para nosotros los iquiqueños, tiene un significado muy especial. Siempre hemos reclamado porque los Presidentes de Chile, están en Santiago o en Valparaíso, pero donde se desarrollaron estos acontecimientos navales, nunca están en Iquique.
Para ser justos, hagamos un breve paréntesis. Recuerdo en los comienzos del gobierno del Presidente Ricardo Lagos, cuando el país estaba atravesando graves dificultades económicas y nuestra Zona Franca, vivía momentos de crisis, el entonces, Mandatario por esta fecha de las Glorias Navales, estuvo en Iquique.
El “centralismo”, con el viaje Presidencial a la Región nos daba una “manito de gato”. Pues, de esta importante visita gubernamental, se fraguó la Ley Nº 19.827 (Sept. 2002) Ley que nos permitió reivindicar la competitividad de Zofri; por lo tanto, la recuperación de cientos de empleos perdidos por la crisis Asiática.
Pero eso ya, es el pasado. Chile hoy vive otros momentos de crisis económica, social y política. El neoliberalismo extremo y con riendas sueltas, nos llevó al “estallido social” del 19 Oct. 2019. Nuestra institucionalidad estaba cruzaba por casos de corrupción, de desigualdad económica perversa y pérdida grave de valores políticos.
Para continuar con el tema de la visita Presidencial y no alejarme de él. En estas fechas navales, en primer lugar, para los ciudadanos está la seguridad ciudadana y que se ponga un fuerte control a la inmigración; desatada desde los tiempos del gobierno de Sebastián Piñera. Al mismo tiempo, la constante alza inflacionaria, la mayor delincuencia violenta, el aumento del tráfico de drogas y las bandas del crimen organizado, suman un todo, poniendo en peligro la cacareada democracia. La gente está cansada, exige del Gobierno más resultados positivos. Menos cambios de opiniones.
Por ejemplo, el Presidente Boric junto con honrarnos con su visita y presidir el brillante desfile, nos hubiera traído noticias sobre un Proyecto de ley que potenciara la Descentralización, y/o recursos para profundizar el Puerto. Eso, hubiera sido una noticia maravillosa y de compromiso político de desarrollo regional. Nos tuvimos que limitar a las viejas visitas presidenciales a la ciudad.
Primer espolonazo. Como diría, Nicanor Parra, en un antipoema, el punto negro y deleznable de este 21 Mayo, lo pusieron “los marinos de franco” que agredieron con inusitada violencia a un civil extranjero. Golpiza que le costó la vida a este ciudadano, materializándose un cobarde crimen. Nadie en Chile, se toma la justicia en sus manos. Los Tribunales deben hacer su pega para que este grave delito no quede impune. La Armada Nacional, a través de su canal de comunicación, informó a la opinión pública, que 4 marinos, en primera instancia, involucrados en este incidente criminal fueron “dados de baja”. Aquí los iquiqueños recibimos el primer espolonazo.
La Armada temía una enérgica reacción ciudadana, por este hecho repudiable. El acontecer de este día domingo 21, era muy incierto, oscuro y preveían que se levantaba una tormenta de repudió en contra del contingente de la Armada en pleno desfile.
El segundo espolonazo. Las autoridades de la Avanzada presidencial, tomaron medidas de prevención y obraron en dos direcciones: 1º.- Impedir que los medios nacionales difundieran una manifestación política en contra del Presidente, Gabriel Boric. Detrás de tal organización estaban, se sabe, los republicanos y anarquistas de ultraderecha. 2º.- Neutralizar a los grupos de la izquierda más radicalizada y de la ciudadanía en general “funando” el paso de los soldados marinos; reviviendo los hechos de la dictadura de Pinochet en contra de los derechos humanos.
El sabio adagio popular se hizo realidad “Los cuidados del sacristán mataron al señor cura”. Se cometió un craso error al impedir que la ciudadanía iquiqueña, la gran mayoría, fuera parte del público asistente al Desfile.
Resumiendo. En primer orden, los políticos y simpatizantes de la ultra derecha que pretendían salir en primera plana en TV para Chile y el mundo insultando al presidente Boric, no tuvieron esa cobertura televisiva. Pero, como estaban previamente concertados, de igual manera se dieron el gusto de gritar todo tipo de garabatos, agraviar y de demostrar su feroz odio político al Presidente.
En segundo orden, quienes daban por seguro que la gente “funaría” a los Marinos por los hechos delictivos cometidos por miembros de su cuerpo armado días antes del Desfile, se equivocaron rotundamente. No pasó ningún disturbio sobre esta delicada materia.
Por el contrario, quienes fueron al Desfile y siguieron tozudamente de cerca la marcha de los sodados por algunas cuadras de la ciudad, terminada la ceremonia oficial, más allá de los cercos, se escuchaban grandes aplausos. Según un estimado amigo que estuvo presente, me contó que se vivían sentimientos de respeto y orgullo colectivo por conmemorar esta fecha histórica. Cosas para pensar, tanto en lo racional como en lo emocional, de los iquiqueños, quienes pusieron las cosas en su justo lugar.
Tercer espolonazo y último. El epilogo de este domingo 21 de Mayo, lo puso el mismo presidente Gabriel Boric al señalar en que “habrá consecuencias por impedir acceso del público al acto del 21 de Mayo en Iquique”. Además, por una emisora señaló que “no es algo que sea mi instrucción, ni menos mi voluntad. Es algo que me molesta profundamente” “Le pido disculpas al pueblo de Iquique”.
De las palabras a la acción. El Gobierno designó, después de este desatinado espolonazo a los iquiqueños, a un nuevo jefe de equipo de Avanzada Presidencial. Ahora tiene este cargo, don cesar Vargas, reemplazando a Fabián Salas, presunto responsable del perímetro de las vallas papales, impidiendo el ingreso del público al acto.
Sea como sea, el presidente Boric, dio la cara por este error. Creo que tenemos un Presidente que reconoce cuando se cometen yerros en su Administración. Eso habla muy bien de sus firmes convicciones. Ahora, comparemos con el ex presidente Piñera. No olvidemos que cuando los estudiantes en el 2019, vulneraron los torniquetes del Metro en Santiago, por el alza de los pasajes, a éstos se les criminalizó y se eludió enfrentar la cruda realidad, a la vez, se implantó una severa y violentísima represión policial.
Finalmente, los iquiqueños sacaremos nuestras propias conclusiones. Unos serán a favor y otros en contra del Mandatario. Lo más importante en esta fecha, junto con recordar a nuestros héroes del Combate Naval de 1879, es que su sacrifico nunca fue en vano y su ejemplo de heroísmo se mantiene en los altares de Chile.
Nelson C. Mondaca Ijalba
nmonijalba@gmail.com







