En el reciente concejo efectuado el pasado jueves, en la intervención de puntos varios el concejal Juan Lima Montero intervino haciendo alusión a un punto importantísimo y de mucho interés de la ciudadanía en general como es el caso de la realidad del cementerio N° 3 de la comuna de Iquique.
Cabe precisar que desde que comenzó la pandemia, en la Región de Tarapacá a la fecha hay más de 642 fallecidos (en el momento de esta referida sesión de Concejo).
De allí que la construcción de un nuevo cementerio es una prioridad.
“Expresó su preocupación respecto a la lentitud en la cual se encuentra el proyecto del nuevo cementerio para la ciudad de Iquique, si bien es cierto Bienes Nacionales ya traspasó en comodato el terreno para ello, aún no se destinan recursos ni existe un proyecto, ya que se encuentra en el GORE para su aprobación. La preocupación nace porque el cementerio N° 3 -el año pasado- se proyectó una duración de cinco años respecto a la construcción de nuevos nichos y arriendos de ellos; pero con el tema Covid-19, en donde las defunciones han aumentado casi al doble de lo normal, tal proyección se ha visto disminuida a un 50%, es decir, tendríamos arriendo de nichos para dos años y medio solamente”, detalló.
No deja de ser preocupante el tema debido a la lentitud del mencionado proyecto y la necesidad de nichos se acrecienta, solamente el primer trimestre hubo 342 sepultaciones, sumado a la escasez de pabellones de nichos por falta de terreno.
Por tal razón, solicitó al alcalde subrogante que invite a una reunión de trabajo a la secretaria general de la Cormudesi, institución que administra los cementerios, con el concejo para explicar etapas y avances del futuro camposanto, como también a los directores de la Dirección de Obras y Secoplac.
ARRIENDO DE NICHOS
También hizo alusión al excesivo cobro que realizan por el arriendo de las sepulturas a quienes necesitan de ellas. Si bien del año 2017 se paralizaron las ventas de nichos, hoy solo existe el sistema de arriendo de ellos, por cinco, diez y veinte años, por supuesto, fluctúan los valores; un arriendo por cinco años sobrepasa el millón cuatrocientos mil pesos, por 10 años sobrepasa el millón ochocientos y el de veinte años por sobre los dos millones de pesos, en los tres casos se incluyen derechos a sepulturas, también con precios variables.
En tal sentido, el concejal no encontró justo dichos valores y solicitó proponer un reestudio de ellos, toda vez que la gente más vulnerable y de bajos recursos utiliza tales sepulturas, lo que muchas veces no cuentan con recursos. Es cierto, se dan algunas facilidades, pero de igual forma se debe pagar dichos arriendos a largo o mediano plazo.
De allí que solicitó al alcalde las normativas u ordenanzas existentes para su estudio y buscar fórmulas para favorecer a familiares de los difuntos quienes tienen que asumir dicho costos. “Generalmente, la pérdida de un ser querido siempre es sorpresiva y por ende los familiares no están preparados para solventar dichos costos. También solicito que en la reunión de trabajo en donde participará la secretaria general de Cormudesi les amplíe la información respecto a tales cobros de arriendos, sistemas de pagos, respectos a montos que varían por derechos de sepultación, exentos de pagos y otros”.
Finalmente expresó: ”Me preocupa la lentitud en que se está tratando el tema del nuevo cementerio y más aún, sabiendo que el actual y único para arrendar sepulturas, tiene una disminuida proyección menor a tres años, creo que se debe actuar con seriedad y prontitud, para no enfrentar un caos a futuro. Respecto a los cobros solamente por arriendo, los considero altísimos y merecen ser reevaluados, la idea no es caer en el abuso, sino buscar fórmulas acorde con los costos de los nichos… ojalá se actúe con visión futurista, pero empatizando con familiares y dolientes de los difuntos“, concluyó.






